viernes, 22 de agosto de 2008

Qué se espera de mí

Estaba pensando seriamente, o lo que se pueda hacer cuando se escucha jazz en la computadora mientras al lado están copados con un recital de Los Fabulosos Cadillacs... si la gente que me conoce supiera que tengo un blog ¿qué esperarían que escribiera?.
De mis lectores/oyentes habituales en la vida real, imagino que supondrían debería escribir sobre política, economía y sociedad. Puff.
De mis amigos de aquí, esperarían que escribiera hmhmhm sobre... la vida en sí.
De los amigos lejanos, que hablara de música y me pusiera a escribir de nuevo algo de poesía.
Mi madre querría que escribiera.
Yo solo quiero poder tener un muro donde escribir cuando tenga ganas de hacerlo. Es complicado como en la vida se te va etiquetando desde afuera sin que tengas la oportunidad de decir:¡Hey! ¡No sólo esto soy yo!.
No soy solo periodista las 24 horas, como tampoco cantante, poeta simplona o cocinera de pan.
Que sea seria en mi trabajo no significa que no sepa divertirme o estar sin estructurar las cosas.
Un buen ejemplo de ello quedó demostrado una vez que iba hacia un paraje cercano a hacer una nota, acompañada por una joven fotógrafa.
La tierra, el calor y el paisaje me hicieron recordar un viaje en moto que hice durante 21 días y 5 mil kilómetros por la Patagonia y se lo comenté con añoranza.
La chica me mira y me dice, casi con cara de asco y mirada desdeñosa:-¿Vos hiciste eso?. No te imagino a vos haciendo algo así... te veo tan seria...-
Yo atiné a sonreír y retiré mi cara hacia la ventanilla observando el paisaje. Me reí otra vez para mí, esta vez a carcajadas: hacia dos días que había llegado de Italia, donde fui a visitar un chico que conocí por internet.
Por eso qué bueno y qué malo que la gente que me conoce de la vida diaria no lee mi blog. Se llevarían un fiasco o una sorpresa muy grande.

lunes, 18 de agosto de 2008

Cuatro lunas...


Estoy hallando en mí a la Susanita que todas tenemos. Y, resulta raro, no me asusta. Es como si estar embarazara fuera un curso de pre ingreso a una universidad o algo similar. Obvio que nada me dirá cómo debo criar a mi hijo/a pero me doy cuenta de que es naturaleza pura, qué joder.

Si antes era de preocuparme por todo, ahora tengo una lista muuucho más larga. Y con complicaciones que me rompen...

Por ejemplo, el cochecito del bebé.

Que de tres ruedas es mejor, que no por la poca estabilidad

Los de cuatro ruedas se traban, los de cuatro son estables y duraderos.

La manija debe ser rebatible = que puedas ver al bebé mientras vas caminando por si decide "bajarse" del tren.

Si tiene "huevito", mejor. Es decir si tiene esa silla durisima que te sirve para acomodar al bebé en el auto. No tengo auto, por lo tanto, me importa un huevo el "huevo".

Que tenga ventanita, también.. para ver al bebé. Pobrecito.. toda una industria elaborada para MIRARLO..

Tengo que ver además si tiene para sentarlo y darle de comer, es decir una mesita similar a una de avión para que el pobrecito tenga tooodo ese espacio para pegarle al plato y ZAS ensuciar todo.

Un buen bolso abajo sirve para guardar las quichicientas cosas que te aconsejan llevar.

Y todas esas averiguaciones en una ciudad chica, donde tenés tres o cuatro negocios que venden cochecitos...

Mientras tanto, estoy mejor.

Se cumplió en mí eso que dicen que después de los primeros tres meses tenés un respiro. Y lo aprovecho. Me vuelvo una máquina de hacer cosas cuando veo que tengo energía, no porque sea re laboriosa, sino porque sé que luego estaré empollando tirada en la cama cuanto más pueda.

En general me doy cuenta de que la panza ha crecido y debo caminar más despacio, dormir con un almohadón porque se me viene la panza encima y me ahogo, tener agua siempre a mano, calcular cuando hago notas si tengo que estirarme para acercar el micrófono al entrevistado, desabrigarme para no caerme en plena entrevista, cuidarme de los frenéticos carritos de compras cuando voy al supermercado y tratar, sí tratar porque parece imposible, ponerme nerviosa.

En fin... Estoy bien pero como dije, debo tener más cosas en cuenta. Y las que nombré son solo unas pocas..

lista rápida: buscar una casa y ver cómo pagar un alquiler que nos saldrá el doble de lo que estamos pagando. Elegir cuna funcional o viajera y, claro, comprarla. Ir a los controles médicos, a la nutricionista y al odontólogo todos los meses. Uff. Hacer los trámites bancarios cosa de que no quede nada pendiente al momento de.. chan chan (prefiero no pensar en el parto, soy muy miedosa con los dolores). Llevar como se pueda mi relación con mi novio/pareja, maridovio, con los estados de ánimo exagerados: del súper enojo al súper amor; de la alegría a la tristeza, en segundos de propaganda televisiva.

Y por supuesto, hacerle caso a una sola persona.. mi mamá: dis fru tá el embarazo...