viernes, 23 de mayo de 2008

Así comienzo...

Hacer periodismo en el Sur es totalmente distinto a lo que te enseñan en las universidades de las grandes urbes. Aquí el periodista debe ser multifuncional, saber de deportes y de política, de actividades sindicales y de arte. El clima no acompaña, el equipo tampoco y se debe abarcar mucho en poco tiempo a punto que te olvidás en diez días a quién le hiciste nota.
La paga, comparada con otras provincias es buena, pero igualmente con el alto costo de vida del Sur, deja mucho que desear. En los medios chicos la libertad de prensa no existe, se lleva todos los titulares la libertad de empresa. Firmar una nota en un diario es un logro no permitido. Mientras nuestros colegas de la Ciudad Autónoma se matan por la nota de Economía o los interiores de la casa Rosada, aquí vemos que la gente pide chapas para su techo o nylons para sus ventanas. Es otra miseria. Pero válida en mayúsculas. Necesitaba compartir un poco de esto. De las impresiones que me quedan de las notas que realizo a diario. Reconocer también el trabajo que, junto a mis colegas, realizamos con el peor clima y las pobres condiciones. Porque somos patagónicos y no sólo la cámara no se baja, tampoco el micrófono ni nuestras personas. De pie, en la Patagonia. El paraíso de Dios, olvidado por el resto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

me gustó tu presentación. Espero más!!!.

Anónimo dijo...

Hola Mariana!!

Me ENCANTO lo poquito que has escrito hasta ahora, pero ya sonaste.. me tendras mas seguido por aca leyendo lo que vayas agregando vez a vez!!

Segui asi!!!

Saludos desde Gral. Pico, La Pampa